El olor a huevos podridos durante la fermentación indica producción de sulfuro de hidrógeno (H₂S). Es uno de los problemas más frecuentes en el hidromiel casero y, en la mayoría de casos, tiene solución sencilla.

Causas principales

Estrés nutricional de la levadura: La causa más común. Cuando la levadura no tiene suficientes nutrientes (nitrógeno asimilable, minerales), produce H₂S como subproducto del estrés.

Levaduras productoras de sulfuro: Algunas cepas como la EC-1118 son notoriamente productoras de sulfuro. La Lalvin 71B es una alternativa que produce menos H₂S.

Temperatura de fermentación demasiado baja: Ralentiza el metabolismo de la levadura y favorece la producción de compuestos azufrados.

Soluciones

  1. Añade nutrientes inmediatamente si aún estás en fermentación activa. Fermaid-O o DAP pueden ayudar.
  2. Desgasifica con agitación vigorosa — muchas veces el H₂S simplemente se disuelve en el mosto y basta con agitar para liberarlo.
  3. Eleva ligeramente la temperatura si está por debajo de 18°C.
  4. Espera y trasega — en muchos casos el olor desaparece tras el primer trasiego.