El airlock es uno de los elementos más sencillos pero más importantes del equipo de fermentación. Su función es crear una barrera unidireccional: el CO₂ puede salir, pero el oxígeno y los contaminantes no pueden entrar.
Tipos de airlock
Airlock de tres piezas
Consiste en tres elementos ensamblados: el cuerpo exterior, la cámara interior que se llena con líquido y una tapa. El CO₂ burbujea a través del líquido de la cámara interior.
Ventajas: Fácil de desmontar y limpiar. Se puede ver claramente el nivel de líquido.
Airlock en forma de S
Una pieza curva de plástico que forma una S. El líquido ocupa las dos curvas de la S y el CO₂ burbujea a través de ellas.
Ventajas: Más compacto. Más difícil de contaminar accidentalmente ya que el líquido en cada curva crea una doble barrera.
Qué líquido usar en el airlock
Solución de Star San diluida: La mejor opción. Si el CO₂ en expansión aspira accidentalmente un poco del líquido hacia el fermentador (por cambios de temperatura o presión), no contamina el mosto.
Agua: Funciona pero tiene el inconveniente de que si se aspira hacia el fermentador introduce agua no sanitizada.
Nunca uses alcohol (puede evaporarse) ni dejes el airlock vacío.
El airlock como indicador de fermentación
Las burbujas en el airlock indican actividad de fermentación, pero su ausencia no indica que la fermentación haya terminado. Una fermentación muy lenta puede producir tan poco CO₂ que no sea visible en el airlock.
El único indicador fiable del estado de la fermentación es la densidad medida con el densímetro.
Mantenimiento
Revisa el nivel de líquido del airlock cada 2–3 días durante la fermentación activa. El CO₂ en grandes volúmenes puede evaporar parte del líquido. Si el airlock se queda seco, rellénalo inmediatamente con solución de Star San.