La inoculación es el momento en que la levadura entra en contacto con el mosto y comienza el proceso de fermentación. Una inoculación correcta garantiza un arranque rápido y sano, reduciendo el riesgo de infecciones y de fermentaciones lentas o atascadas.

Rehidratación previa

Para levaduras secas activas (ADY, como Lalvin 71B o EC-1118), el proceso es:

  1. Calienta agua a 38–43 °C (no más; el calor excesivo mata la levadura).
  2. Añade el contenido del sobre de levadura al agua. No remuevas aún.
  3. Espera 15 minutos para que la levadura absorba el agua y reactive su metabolismo.
  4. Si usas Go-Ferm, añádelo al agua antes de la levadura (2 g de Go-Ferm por litro de agua).
  5. Remueve suavemente y añade al mosto cuando la temperatura diferencial sea inferior a 10 °C.

Temperatura diferencial

La diferencia de temperatura entre el agua de rehidratación y el mosto no debe superar los 10 °C. Un choque térmico fuerte daña las membranas celulares y aumenta la producción de H₂S y otros subproductos indeseados.

Tasa de inoculación

Para hidromiel con densidades estándar (hasta OG 1.120), un sobre de 5 g de levadura seca por cada 10–15 litros de mosto es suficiente. Para mostis muy densos (OG > 1.130), aumenta la tasa o usa dos sobres.