El trasiego es una de las operaciones fundamentales en la elaboración de hidromiel. Consiste en trasvasar el líquido de un recipiente a otro —habitualmente mediante un sifón— con el objetivo de separarlo de los sólidos depositados en el fondo: las lías, compuestas por células de levadura muertas, proteínas coaguladas y otros residuos de la fermentación.

¿Cuándo se realiza?

El momento del primer trasiego depende del estilo y la evolución de la fermentación:

  • Hidromiel seco: cuando la gravedad específica es estable durante 3 días consecutivos y la levadura ha floculado.
  • Con fruta (melomel): entre 1 y 2 semanas, para pasar la fruta al secundario.
  • General: cuando el hidromiel se ha aclarado visiblemente y los sedimentos forman una capa compacta en el fondo.

Procedimiento

  1. Sanitiza todos los materiales que entrarán en contacto con el hidromiel (sifón, manguera, recipiente receptor).
  2. Coloca el fermentador de origen en una superficie elevada y el recipiente de destino por debajo.
  3. Inicia el sifón con cuidado de no aspirar el sedimento del fondo.
  4. Detén el trasiego cuando el líquido empiece a turbarse por la proximidad al sedimento.

Impacto en la calidad

Cada trasiego adicional reduce las notas autolíticas (sabores amargos o a caldo de levadura) que producen las células muertas al descomponerse. Sin embargo, también implica exposición al oxígeno. Minimiza la agitación durante el proceso y, si es posible, usa CO₂ o nitrógeno para purgar el recipiente destino antes de trasvasar.