El mosto es el punto de partida de todo hidromiel. Es la mezcla de miel y agua —junto con los demás ingredientes si los hay— en el estado previo a la fermentación. Su composición y densidad determinan directamente el perfil final de la bebida.
Composición
Un mosto básico contiene:
- Agua: entre el 70 y el 85 % del volumen total.
- Miel: fuente de azúcares fermentables (fructosa y glucosa principalmente).
- Nutrientes: YAN (nitrógeno asimilable por levadura) aportado por la miel o añadido mediante suplementos.
- Compuestos aromáticos: fenoles, ésteres y terpenoides de la miel que definen el perfil organoléptico.
Densidad del mosto
La concentración de azúcares se mide con un densímetro o refractómetro y se expresa como gravedad específica (SG):
| Tipo de hidromiel | OG típica |
|---|---|
| Seco ligero | 1.040 – 1.070 |
| Semiseco estándar | 1.080 – 1.110 |
| Dulce tradicional | 1.110 – 1.140 |
| Fuerte o licoroso | 1.150+ |
Preparación
- Disuelve la miel en agua tibia (máximo 40 °C para preservar los aromas).
- Remueve hasta homogeneizar completamente.
- Ajusta el volumen final con agua fría hasta alcanzar la densidad objetivo.
- Mide la OG con el densímetro antes de inocular la levadura.